martes, 7 de agosto de 2007

Walter Riso

El pasado no te condena. De hecho, tu presente es el pasado de mañana. Si cambias en el aquí y el ahora, estarás contribuyendo de manera significativa a tu destino.
Hay que habitar la incertidumbre y eliminar la ilusión de control que pregona la cultura. Vivir la incertidumbre sanamente es aceptar el juego de lo imprevisible, de ser proceso y no estado. Es bajar la cabeza y guardarse el ego en el bolsillo.
La tolerancia es una virtud, pero, sin límites que define la dignidad personal se convierte en rendición, dependencia humillante, aniquilación del “yo”.

1 comentario:

Zero dijo...

Buenos razonamientos. Pero pienso que no existe el pasado ni el futuro. Pensar en ellos es algo ilógico.

Mucho gusto!

Iván Omar Rivera.

Informatic Spaces.

Espero que nos llevemos bien!!!